jueves, 26 de julio de 2007

¿Desidia, pereza, vacío mental?

Cualquiera de estas tres palabras se pueden aplicar a mi intento de justificar el abandono del blog durante casi cuatro meses. Y no es que me hubiera planteado como reto la publicación periódica y frecuente de entradas, pero sí reconozco que mi intención inicial al abrirlo era la de actualizarlo con una cierta asiduidad. Y es que a veces incluso lo que supone un placer o un desahogo puede llegar a convertirse en un peso abrumador cuando sobre el ánimo de cada uno vuela la idea de obligatoriedad de hacerlo. Así, cuanto más me repetía que debía escribir una nueva entrada, más en blanco quedaba mi mente a la hora de pensar sobre qué escribirla.

Pero aquí estoy de nuevo, llenando huecos en blanco a lo tonto, para que al menos los miles de lectores que tiene este blog (¿les llega la ironía?) no piensen que se echó el telón nada más nacer.

Continuará...

2 comentarios:

Tocotó dijo...

Pues aun dura esa pereza eh?? Yo he pasado por algo parecido, pero no tanto tiempo...

Gambito dijo...

Uyssss, fíjate si dura que acabo de leer tu comentario hoy, ¡glups! Disculpa lo que ha parecido "silencio administrativo": además de pereza adolezco de despiste :S